
La psiquis humana convive con la gran necesidad de saber cuál es el motivo de su existencia y, pese a que se transforma en un trastorno cuando empieza a afectar el devenir cotidiano, no es un hecho menor para quienes disfrutan la cotidianeidad con esa pregunta que -dicho sea de paso- ya hemos respondido.
Es de suponer que en este espacio(1) no se dará otra respuesta a dicha angustia, puntualmente porque otorgará el proceso simbólico recomendable para diluir la respectiva problemática, que llamaremos "minimización sistemática".
La minimización sistemática es el proceso psicológico y conciente de ver el problema que aqueja el momento enmarcado en la imagen mental (mnemónica, para ser fifí) que tengamos del mundo. Para ser concreto, el hecho "X" que suceda y cause angustia tiene que ser puesto en paralelo -inmediatamente- con la primera catástrofe natural ("Y") que el sufrido recuerde haber visto en la Tele. De esta manera, se llevará a cabo la nivelación de destrozo anímico eventual con cada una de las pérdidas innumerables que sufrieron estas personas por un desequilibrio ambiental que todos generamos.
Así, aunque sea un método arcaico y cruel que representa el lado más perverso de la catarsis, se observa la verdadera dimensión de las cosas: simplemente, en relación a otra.
(1) un blog intrascendente que se pierde entre las palabras de millones de pares que se pierden entre millones de palabras.

3 comentarios:
Ehh, Jonn.. volviste a las viejas épocas. Me pone feliz volver a ver tus 30 segundos.
bss.
Val.
apa...acá ya me mareé un poquitín.
no son horas de leer 30segundos.
je, besos!
Este post se puede resumir en "todo tiene cierta magnitud según con lo que se lo compare". Ta mejor así? jej.
Beso noxi.
Jon!
Anónimo: volví al formato viejo y no seré millones. ;)
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