29/09/07

El tipo de la noche



Con esa voz atabacada y con los años suficientes para convertirse en un anecdotario de la vida nocturna, estos tipos -cuando viejos- comienzan a mostrarse cambiados, recatados, utilizando frases como: “Ahora disfruto de estar en casa, tomando un rico vino tinto con mi novia”.

Sin embargo, sucede -por lo general- que uno es lo que queda de todas las historias vividas, y detrás de este personaje que se muestra asentado existe el mismo atorrante de siempre. Es que él no sabe que, por más que intente reconstruirse mediante la palabra, en la semiótica también tienen importancia lo icónico y lo simbólico; y eso es lo que muestra su verdadera personalidad. Suele suceder que, por más que diga lo que diga, el tipo mira a las mujeres y ellas sienten como se muerde la lengua para tragar la incontinencia verborrágica de comenzar a chamuyarlas.

Estos tipos conocen la noche y la noche los conoce a ellos. Son de esos que durante el día (que comienza a las 3 de la tarde) son habitué del bar del Tano de la esquina; y de noche de un “pirulo” (Cabaret) que los recibe como si fuese su propia casa.

Aunque nadie lo crea, de día también tienen otra actividad, luego de levantarse sonrientes y desayunar –solos y felices- un café bien negro, estos machos utilizan las tardes soleadas para charlar con sus mujeres: ¿Cómo? Por teléfono y encerrados en sus casas, cual vampiros. ¿Y de qué hablan? Suelen vivir dando explicaciones de lo que hicieron la noche anterior.

De noche, lo de siempre, luego de coquetear y terminar follándose a toda mina que camina, se lamentan de que la vida noctámbula sea tan breve.

Esta especie de Hombres ya no se ven en las nuevas generaciones; y esto tendría que tomarse como una autocrítica. Porque estos viejos “tan antiguos como modernos”, insatisfechos con las miles de noches vividas. Insatisfechos con las miles de muchachas efímeras que todavía esperan, entregadas a todo, el llamado de aquel amor inolvidable, aunque de pocas horas. Insatisfechos de todo eso, estos viejos, hoy, Viagra mediante, siguen robándonos un porcentaje importante de nuestras jóvenes mujeres.



6 comentarios:

minimumi dijo...

¿No será como el zorro de la fábula "el zorro y las uvas"? "... están verdes".

Anónimo dijo...

debo confesar que me gustan estos hombres y eso que tengo 24 años. jejej!

Anónimo dijo...

eh aki uno de estos borrachos, golfillos.. jajajaj.. pareces brujo, me describes la vida en 3 parrfos jajaja..

la polilla dijo...

Esta especie de "hombres" tan peculiar jamás estará en extinción. Se renuevan, se camuflan, pero siempren están. y, también, siempre vamos a estar nosotras para caer en sus redes difíciles de cortar....ahhh..son encantadores!

jon! dijo...

Bueno, se ha formado una pareja entre "Anónimo 2" y "Anónimo 3"...

30 SeG. Los invita a un viaje en crucero con todo pago por seis días y siete noches.

¡Enhorabuena!

lola G.J dijo...

Para mi este tipo siempre fue especial ...estaría oyendo sus melodias 19 días y 40 noches seguidas ...
un beso