Decidí volver... En junio del 77 vuelvo, salgo a caminar por la ciudad. Con esa mirada única que tiene uno cuando vuelve a un lugar después de mucho tiempo. Lo primero que me llama la atención es que los militares cambiaron el sistema de señales. En lugar de los viejos postes pintados de blanco que indicaban las paradas de colectivos han puesto unos carteles que dicen: "Zona de detención".
Tuve la impresión de que todo se había vuelto explícito, que esos carteles decían la verdad. La amenaza aparecía insinuada y dispersa por la ciudad.
Como si se hiciera ver que Buenos Aires era una ciudad ocupada y que las tropas de ocupación habían empezado a organizar los traslados y el asesinato de la población sometida. La ciudad se alegorizaba. Por lo pronto ahí estaba el terror nocturno que invadía todo y a la vez seguía la normalidad, la vida cotidiana, la gente que iba y venía por la calle. El efecto siniestro de esa doble realidad que era la clave de la dictadura.
La amenaza explícita pero invisible fue uno de los objetivos de la represión.
Menéame | Blinklist | Fresqui | Del.Icio.Us | Enviar

4 comentarios:
Muy buena esta historia que contás. Me gusta mucho el blog. Seguí adelante robándonos 30 segundos con historias interensantes.
Saludos.
M.
¿Es verídica esta historia? Es muy bueno el detalle que marcaste. ¿En qué ciudad pasó?
Si, esto pasó. Lo relató Piglia en una entrevista.
Saludos Victor!
Muy bueno. Te voy a dedicar mis 30 segundos más seguido jajajjj
Un abrazo
Publicar un comentario en la entrada